XXXAsomaba a sus ojos una lágrima,
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?
Una vez más me deleito con una de las rimas de este gran genio de la poesía, Gustavo Adolfo Bécquer...Con qué sencillez, pero a la vez, con qué belleza nos pone ante nuestros ojos el arrepentimiento...
Me encanta ese "se asomaba". De forma tímida pero visible había una lágrima, había una frase...ahí estaban!!! Pero el orgullo, defecto que por desgracia casi todo ser humano tiene (a pesar de muchas veces no tener nada de lo que enorgullucerse) ¡ay! el orgullo HABLÓ, habló...decidió y sentenció ese amor pasando por encima de todo sentimiento, de toda voluntad.
Cuantas veces el orgullo sentencia y acaba de forma trágica con cosas que tanto apreciamos...
Simplemente os dejo disfrutar de este gran poema que en pocas palabras refleja muchísimo.
Una vez más me deleito con una de las rimas de este gran genio de la poesía, Gustavo Adolfo Bécquer...Con qué sencillez, pero a la vez, con qué belleza nos pone ante nuestros ojos el arrepentimiento...
Me encanta ese "se asomaba". De forma tímida pero visible había una lágrima, había una frase...ahí estaban!!! Pero el orgullo, defecto que por desgracia casi todo ser humano tiene (a pesar de muchas veces no tener nada de lo que enorgullucerse) ¡ay! el orgullo HABLÓ, habló...decidió y sentenció ese amor pasando por encima de todo sentimiento, de toda voluntad.
Cuantas veces el orgullo sentencia y acaba de forma trágica con cosas que tanto apreciamos...
Simplemente os dejo disfrutar de este gran poema que en pocas palabras refleja muchísimo.
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